La magia de ahorrar: a tres meses de Kakebo, mi nueva biblia

Mis papás me educaron con una premisa monetaria muy fuerte: no gastes el dinero que no tienes. Ya ok, no lo sigo al pie de la letra porque igual ocupo la tarjeta de crédito (ahora casi en puras emergencias eso sí, pero ya dejé de comprar en Asos), pero pa qué estamos con cosas, una se tienta un montón y pucha, a veces no se tiene consciencia de lo que gastas.

Sin embargo, siempre se puede estar más ordenado (o puedes aprender a ahorrar!). Para esto, existe el mágico, hermoso (y japonés) Kakebo.

Créanme, muy fan de la cultura japonesa soy pero de esto no había escuchado jamás. Llegó a mis manos gracias a mi amiga Claudia del blog La Nenuca con Tenedor (síganla!) y pese a que soy ordenada con mis gastos, este método me ha ayudado a ahorrar muchísimo más de lo que pensé.

El Kakebo es un libro donde llevas el registro exhaustivo de todos tus gastos. TODOS. Desde el pago de a cuenta de internet hasta chicle que te compraste a la hora de colación.

Fue inventado por la fundadora de la primera revista femenina de Japón, Motoko Hani, en 1904. Allá, tradicionalmente el hombre le entregaba el sueldo a su esposa para que ésta lo administrara, y debido a los cambios que en su época atravesaba ese país, se vio en la necesidad de crear un método eficiente y eficaz para que no faltara nada de dinero al mes.

Habiéndola mejorado y perfeccionado, Hani puso a disposición de las demás japonesas este libro, para que todas pudieran tomar las mejores decisiones con respecto a su economía en el hogar.

Traído a los tiempos modernos, esta herramienta sirve más que nunca. Una que es joven y alocada (pero responsable, obvio) suele salir mucho a carretear, vitrinear, tomar chelas/té/piscolas con los amigos y suele terminar el mes en números rojos. Esto pasa mucho porque no nos medimos en cuanto a gastos, y si sale una emergencia médica -por ejemplo-, terminamos dentro de un caos total.

Una foto publicada por Cami Navarrete (@nosoyfashionista) el

El sistema es muy simple, y probablemente más de alguien ya lo aplique en cierto modo en la actualidad. Al inicio de cada mes, hay que anotar los ingresos que percibiste (ya sea un sólo sueldo o eso más varios pitutos, etc). Luego, debes anotar en otra sección, tus gastos fijos (arriendo, cuentas, transporte, etc), además de algún monto que desees ahorrar. Lo que quede dentro del monedero es lo que puedes gastar, así se cuenta el ahorro como un gasto fijo.

Hasta ahora nada fuera de lo común, pero esta es la parte entretenida (y pajera): Hay una parte para cada semana donde debes anotar todos los gastos que has hecho a lo largo de los últimos 7 días. Desde la farmacia hasta la comida (o los carretes). Es como cuando la nutricionista manda a anotar todo lo que has comido, pero esta vez con lo que sale de tu billetera.

Cuando termina cada semana, es hora de revisar el monedero. De esta manera, visualizas efectivamente en qué se te está yendo la plata, y logras poner freno a tiempo antes de quedarte sin dinero a fin de mes.

El Kakebo actualmente viene con un “Pasaporte Kakebo”, una libreta de bolsillo que puedes llevar a todos lados para anotar tus gastos (para no pasar por alto ningún gasto extra).

Lo bueno es que al inicio del mes puedes escribir cuáles son tus objetivos y a qué te comprometes para poder cumplirlos (onda casi catequesis), y si a fin de mes no resultaron, igual te sientes un poco mal, pero el honor obliga a cumplir el mes siguiente (juro que los dos primeros meses es terrible jajaja).

Si bien siempre he sido organizada a la hora de pagar mis cuentas y mantener el orden del direrors, venía fallando desde finales de octubre, cuando adquirí una deuda sorpresiva y me estaba quedando sin ir al médico o al dentista por tener que pagarla. La Clau llegó a mí con este salvavidas cuático, y me ha servido un montón para ordenarme aún más. Este es mi tercer mes usándolo y ya me he puesto más hardcore con el ahorro a fin de mes.

Ahorrar es mejor cuando tienes una meta en mente y te entusiasma la idea de gastar tu dinero en ella. Por ejemplo, en mi caso son los conciertos y los viajes (y mejor si puedo mezclar ambos), y este año tengo todas las ganas de ir a Bolivia, Brasil o Perú, así que a aferrarse al Kakebo, que es como mi nueva biblia.

De momento, se puede adquirir en Amazon (aquí). Desconozco si es que lo venden en Chile, sin embargo si llegara a verlo, les cuento por acá.

¿Les cuesta mucho ahorrar? ¿Tienen algún objetivo de ahorro para este año?

Cami Navarrete

Mami chula de este blog. Periodista picá a fashonblagger que gusta hacer reviews de productos de belleza, ir a conciertos, bailar en el agua y los perritos.

2 Comments

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *