Cómo es el Plus Size en el Retail Chileno: Parte V – Ripley ¿Qué fue lo que nos pasó?

Cuando me dicen Ripley, de lo primero que me acuerdo es de la “Moda de 5 continentes” y los niños Beneton que aparecían en los comerciales (CARNET). Pero también, me acuerdo de mi época universitaria (entre 2008 y 2013), porque sin duda que Ripley era mi lugar favorito para comprar ropita en esos tiempos. Teníamos una relación amorosa muy comprometida: siempre pillaba ofertas de todo, jeans de mi talla (milagroso), blusas bellas y más de una cartera a precio rebajado.

Sin embargo, pasados los años, cada vez se me hizo más complicado pillar cosas que me gustaran, que me calzaran y que alcanzara a pagar mi bolsillo ¿Qué pasó, Ripley?

(Antes que me digan “ah pero es que engordaste”: nope, de hecho tengo una talla menos que en esa época y claramente un mayor poder adquisitivo desde que era estudiante).

Por eso es que cuando me tocó ir a revisar qué estaba pasando en mi antigua tienda favorita del retail en Chile, salí con un sentimiento difícil de describir (como cuando te pillas con un ex que te gustaba mucho pero no se la jugó nunca), y que sólo se me va a pasar si es que me vuelvo a encantar con lo que allí encuentre.

Para las que no saben, esta dinámica es bien simple: de acuerdo a lo que vea en la tienda a la que entre, evalúo con nota de 1 a 7, en aspectos como variedad, calidad, precio, entre otros y les comento qué me parece. Ojo que las fotos son tomadas súper a la rápida y escondidas, porque está prohibido (así que vienen con cero amor). Eso sí, desde el cuarto capítulo que quise agregar un desafío más: encontrar ropa que me guste, que coincida con mi estilo y que me quede bien (no apretada, BIEN).

Ripley ¿Qué fue lo que nos pasó?

Fue un domingo caluroso de marzo que decidí cambiarme el pijama para dar una vuelta en el Ripley del Paseo Ahumada, el más cercano a mi casa. No quise pasarme por el Costanera Center o el del Parque Arauco (ambos muy gigantes) porque quería una muestra representativa y obviamente no iba a terminar nunca.

En sí, Ripley tiene muchas marcas, algunas propias (como Marquis o Index) y otras que puedes encontrar tanto en otros reatils como en sus respectivas tiendas (Wados, IO). Sin embargo, me atrevería a decir que es el retail que más marcas tiene (obedeciendo al claim de los 5 continentes), y que también me he topado por internet, como Oasis y Sfera.

Cuando entré a la sección femenina, me encontré con Marquis, una marca que me gusta ene porque va mucho con “mi edad”: podría usarla un target amplio y tiene un espectro de tallas más grandes que Index (que es la línea juvenil, aún no la supero). Lo primero que vi: jeans. “Tate, aquí van a fallar de una”, fue lo que pensé. Y no me equivoqué.

Si bien pillé pantalones de la talla 46 (la más grande por ahora), la diferencia con modelos que estaban por allí cerca era abismante. Me espanté un montón ¿Cómo es posible que hayan más de 5 cm de diferencia dentro de dos marcas de un mismo retail en una talla grande? 

Marquis vs. Regatta, uno al lado del otro: más de 5 cm de diferencia en la misma talla.

Fue tanta mi impresión que decidí ir a mirar los demás jeans que habían en la tienda. Ojely con la siguiente comparación, de un pantalón Index que pude alzar con ambas manos:

JEBY. No tenía por dónde ser 46, sin embargo ahí estaba. Y se supone que es una marca juvenil, pero ¿no se supone también que el 46 es la misma talla independiente de si tienes 14 o 50 años?

Como la “sección de adultas” se me quedó un poco chica, me fui donde vi más jeans: Index y el resto de las marcas juveniles como Wados, Pepe Jeans y Barbados. El panorama de Index fue desolador: NO HABÍAN TALLAS.

Ojalá todas fuéramos 36 o 38, la moda sería más democrática (??)

Así que, con un poco de dolor en mi corazón, seguí avanzando. Wados fue más amable: tenían un talla 46 muy bonito que prometía subir aún más el poto (algo que yo claramente no busco porque ya llama suficientemente la atención), pero lo tomé igual para probármelo. Barbados no me decepciona nunca jamás en la vida ever: modelos cómodos, con tiro alto (llegando a la altura del ombligo o más arriba) y sin pretinas asesinas. Besitos para estas dos marcas, las TKM.

Estos tres modelos de Barbados eran guapos y muy cómodos (20 mil pesos aprox).

Ya tratando de superar los jeans, me encontré con la marca española Sfera, que ya lleva un tiempo en Ripley y cuya propuesta es muy juvenil, fresca y europea. Eso sí, las tallas que traen a Chile para variar llegan hasta la 44, con suerte.

Justo al frente, estaba Trucco, otra marca Madrileña que apunta a un vestir más formal y pulido. La calidad de la tela es buenísima y sus diseños muy bonitos. Encontré poca ropa que fuera de talla grande (el vestido del extremo derecho + el  rojo eran 46), sin embargo, si bien cumplía con no dejarnos a las plus size con ropa horrible y de señora, el precio era muy elevado. 30 mil pesos por una polera básica o 60 mil por un vestido sencillo sale totalmente de mi presupuesto.

Ripley de Ahumada es enorme y muy bonito. Está en el edificio del ex hotel Crillón, y en su ala norte (la más amplia) hay muchísima más ropa de la que me esperaba. Lo primero que vi fue este maniquí:

GUÁ ACASO DEJÉ LOS LENTES EN LA CASA? ES UN MANIQUÍ DE TALLA GRANDE! En mis tiempos no existían porque obvio que ser gorda es un pecado, pero aquí estaba. La blusa era linda, el pantalón ondero, con una chaqueta liviana el look quedaría perfect, así que me emocioné un poquito.

Y lo mejor es que al frente había más:

Y yo ahí súper GUÁ porque los leggins que ofrecían estaban a un muy buen precio y además, ofrecían en el maniquí una coord muy usable de outfit.

Pero la felicidad fue momentánea. En verdad, las prendas rescatables de la línea Brigitte Naux Collection (BNX) eran muy pocas. Miren por favor estos estampados:

Onda las blusas lisas muy lindas, pero qué significan las telas del recuadro de abajo? REALLY?

Y esto se ponía peor. ¿Dolores Umbridge, eres tú?

Puchao, mi única luz de esperanza se estaba apagando rápidamente al acercarme. Onda, lo primero y más heavy es que tenían estampados no precisamente favorecedores para ser ropa de talla grande, y si bien llegaban hasta la 54 en algunas prendas, eso no es excusa para que las prendas no tuvieran buen calce.

Poco se podía rescatar de aquí.

Pucha.

KHÉ.

De todas maneras, para mi experimento final saqué algunas prendas que pensé podían quedarme bien con los jeans que quería probarme.

Me devolví hacia el otro extremo del piso y me encontré con la nueva colección de Marquis Y LA AMÉ. Muy yo casi todo: harta tacha, harto blanco y negro, muchas líneas y colores que amo para vestirme. Además, era bien variada en su propuesta, así que no sólo calzaba con mi perfil. La duda era si realmente iba a poder poner algo de allí, así que lo intenté con la primera prenda de la que me enamoré: una chaqueta de cuero que GRAN VALOR (porque las chaquetas nunca me cierran a la altura de las pechugas).

ME QUEDÓ, GRACIAS CHILE.

(Igual no me la pude comprar porque el precio 😢)

Todo muy yo, mencanta.

Un poquito más atrás estaba Oasis, que es una tienda que sé que la conocen si es que alguna vez han comprado en Asos. Tiene ropa muy linda, muy romántica, de buenísima calidad y estampados preciosos. Pero pucha Ripley ¿Por qué la traes tan cara? ¿Por qué no traes tallas más allá de la 42? En internet la puedo encontrar incluso a la mitad (o menos) y en tallajes que acá no tengo por dónde pillar. ¡Y LA ROPA ES TAN BONITA!

Esta foto está bastante mala porque ya me habían visto con el celu en la mano y me empezaron a seguir.

Para pasar el trago amargo, más al lado estaba Tatienne, también marca propia de Ripley y que me gusta mucho, mas no es mi estilo para nada. Quizás cuando sea una mamá hippie chic la use, porque de verdad que tienen diseños muy lindos y para todo tipo de cuerpo. Un 7 y un jumbito, muy fiel a su línea siempre.

La chaqueta con los bordes naranjos era HER MO SA.

Otra marca propia es Regatta: un poco más casual y sport, que también tiene tallas bacanes y prendas que salvan un montón (como las camisas de jeans o las blusas blancas que sí o sí hay que tener en el clóset). Eso sí, no es muy de mi onda, pero sí le presté atención a las telas (que son buenas) y a los patrones de corte (que tienen las pinzas donde corresponde).

Ya casi dando la vuelta completa al piso, me topé con dos marcas boutique que podemos pillar por sí solas en los malls: IO (los amo mucho) y Ash (no tanto). La primera, siempre me ha salvado cuando he tenido que usar ropa formal  y ondera (y con un buen calce). Quizás, esto se debe a que las tallas efectivamente van creciendo a medida de que el número sube.

Y Ash en verdad tiene colores demasiado chillones siempre (soy darks, recuérdenlo) y básicamente está pensado en las chicas más delgadas, onda sin pechugas. La talla XL de las chaquetas o blazers jamás me ha quedado cómoda, y es una lástima porque tienen diseños bonis.

Pucha, de verdad quiero que me quede esta ropa algún día.

Faltaba poquito para terminar cuando me encontré con Only, una marca de Dinamarca, que en su declaración de valores dice “reforzar la seguridad en la mujer”, y tienen muchos diseños frescos, juveniles y de verdad que muy en onda. Me gustó mucho, sin embargo en Ripley para variar puro tallaje chico. No habían casi poleras XL y considerando que la L ya me quedaba algo tirante, tuve que desistir de probarme algo más. De verdad quería algo de aquí.

Ese polerón con brillitos era tan bonito 🙁

Y esta era la polera que me quería llevar:

¿No les hace un poquito de sentido esta frase? Las Plus Size también queremos hablar más fuerte con la ropa ò_ó

El momento de la verdad

Ya habiendo recorrido toda la sección femenina, me llevé al probador lo que pensé podía quedarme mejorcillo. Tomé un pantalón BNX (el ondero del maniquí), un leggins Marquis y varias blusas Marquis y BNX.

Leggins Marquis / Pantalón BNX

Los leggins me calzaron bien, sin embargo, me quedaba muy raro en la parte de la guata/entrepierna. Sufrí un poco porque me lo quería llevar, pero no estaba segura. El pantalón de BNX me quedaba muy bien, pero la tela era un poco delgada y francamente no sabría con qué usarlo.

HÁGANLE PINZAS A LAS BLUSAS, POR AMOR A ALÁ

Tanto en BNX como en Marquis me fallaron las blusas. La primera, en azul, me gustaba mucho por la forma del cuello, sin embargo ya ven cómo me quedaba de tirante a la altura de la sisa (la axila, donde debería haber una pinza para darle forma a la pechuga). En tanto, Marquis WHY, esta blusa lo era todo pero estaba pensando en mujeres de talla 46 sin pechugas (?????????????). El mismo problema anterior.

El ganador: Wados. Este pantalón “levanta cola” (stop, please), me calzó perfecto. Era talla 46 y tenía pretina ancha, tiro alto y si bien me quedó un poco largo, cumplió al 100%. Me dolió un poco el precio, pero sé que me va a durar mucho.

EN RESUMEN:
– Qué tan plus size era?:💎💎 Ná pos, casi nada. Si bien pillé esa marca BNX, no era linda, no era juvenil, y lo que podía optar a probarme de las demás marcas o no tenía buen calce o no habían tallas. Siento pena real.
– Calidad:  Nada que decir con la calidad, Ripley nunca falla en eso.
– Diseño:🎀🎀 Todo bonito, pero de nuevo lo plus size, feísimo. Pensado por gente que no cacha que el cuerpo gordo tiene otras necesidades y #una anda buscando verse bacán en su piel, no peor.
– Variedad: 🔮🔮🔮 En lo que concierne a plus size, no mucho. Recomiendo vitrinear con tiempo y no rendirse, porque de más pillan algo, pero con suerte.
– Precio: 💸💸💸💸 Está bien. Cuando ves las cosas en oferta, vale absolutamente el paseo, y a precio normal -dependiendo de la marca- no está tan mal tampoco.
– Lo recomiendo?: 💅💅💅💅 Sí y no. Este paseo me dejó semi conforme (porque pillé una chaqueta y jeans, una tarea casi imposible) y como que en verdad quiero seguir relacionándome con esta tienda. Paciencia no más.

¿Cómo les ha ido a ustedes en Ripley? ¿Han visto las demás marcas que traen (como Vero Moda o River Island)? Compartan sus experiencias y datos dentro de esta tienda, de verdad que no quiero perder la esperanza con ellos

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Cami Navarrete

Mami chula de este blog. Periodista picá a fashonblagger que gusta hacer reviews de productos de belleza, ir a conciertos, bailar en el agua y los perritos.

2 Comments

  1. Yo tengo opiniones encontradas con Ripley… porque los leggins Index y Marquis XL igual me salvan (compro cuando los pillo a 2porX) increiblemente me calzan, pero creo que nada más. Y la ropa en general la encuentro muy aseñorada y la que no, muy cara 😡 igual la evito como puedo, no me dan ni ganas de mirar.
    Saluditos

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