Empieza el 2018 limpiando tu clóset: Qué hacer con la ropa que ya no usas o que está en mal estado

Ya llevamos una semana de 2018 y por si aún no lo hacen, es hora de ponernos las pilas. Al menos, para mí el inicio de un nuevo año significa que debo hacer cambios, de hábitos y agregar nuevos, todo para ser una mejor persona. Aunque mis intentos de ser más ordenada y metódica se me vayan un poco a la chucha como por marzo o incluso febrero, hay algo que en verdad no dejo de hacer en enero: la limpieza de clóset.

Siento que es como un ritual que tenemos que tener para deshacernos de cosas que en verdad ya no nos vamos a poner más. Además, así hacemos más espacio para las compras de nueva temporada y rebajas post Navidad (ok, no), pero soltamos las cosas que ya no nos ponemos hace un rato.

Partamos con lo fácil:

Al menos para mí, este es el ítem más fácil de decidir si necesito o no. El criterio es: ¿Cuántas veces los usé? ¿Me hirieron mucho los pies? (Esto pasa mucho con la shala veraniega y el zapato para la fiesta). Para #una, que tiene el pie grande y pilla ofertas siempre, los zapatos son como un trofeo porque toda la vida han sido baratísimos. Sin embargo, esto mismo hace que acumule muchos pares y que me quede sin espacio.

Si no me los pongo hace mucho, me duele usarlos o simplemente ya cumplieron un ciclo en mi clóset, chao pescao.

Otro de los ítemes que nos ocupan muchísimo lugar en el clóset. Tengo más de 15 piercings en las orejas, por lo tanto una cantidad de aros que crece exponencialmente con el tiempo.

Acá el criterio igual es fácil: la joya de oro/plata/acero se queda sí o sí porque patrimonio y/o duran más impecables, pero las bisuterías de fantasía suelen desgastarse mucho y ponerse feas con el tiempo y el uso.

Si ya están cafés en vez de plateadas y la piedrita brillante se le cayó, por más que duela, bye. Y si no te da flojera, pintarla con algún spray especialmente diseñado para metales (y que no te vaya a dar alergia) sirve mucho para reciclar y darle una nueva oportunidad al accesorio (y también para contaminar menos el medio ambiente).

Mi consejo igual es que prefiramos las joyas de buena calidad al tiro en vez de comprar el collar de $200 en la calle.

Otra de las debilidades que muchas tenemos. En mi caso, es la muerte misma porque amo las carteras chicas que no me sirven para nada porque siempre ando en el gimnasio o no quiero llevar nada en las manos (como la botella de agua o un chaleco).

Acá mi criterio es: ¿la voy a usar con regularidad? ¿Me cabe el celular? (importantísimo sobre todo si vamos a usar la cartera para ir a carretear). ¿Me es funcional? Si no, chao pescao.

Una de las opciones para mí siempre es intercambiar carteras con las amigas, sobre todo si son de fiesta. Los clutchbags no ocupan mucho espacio, pero abundan si es que tenemos musho evento importante/formal/fiestoca, así que es la excusa perfecta para cambiarlos por otros y así ir renovando.

Ahora vamos por la parte más difícil:

A veces cuesta dejar de lado lo que una tiene en el clóset porque “ya llegará la ocasión”, o “pronto me va a quedar bueno” y la peor: “tengo que mandarlo a arreglar y ya está”. Si lleva mucho tiempo en tu clóset y aún no lo usas, entonces BYE!

Olvídate de toda la ropa que no te has puesto hace meses. Si no lo usaste, entonces ya no lo quieres (a menos que sea de otra temporada, claro). A veces, nuestras prendas cumplen un ciclo con nosotras y de repente, ya no te las pusiste más (y es normal).

Ahora, si tu ropa está vieja, rota, desgastada o desteñida, hay muchas formas de salvarla (customizando o siguiendo los DIY que he dejado por acá). Esto, quiere decir que la disfrutaste al máximo pero hey, la ropa no es eterna y si puedes reemplazarla, entonces dale!

¿Y qué hago con la ropa que saqué de mi clóset?

~ Con la ropa en excelente/buen estado: Siempre puedes venderla o donarla. Algunas veces, incluso es una buena idea intercambiarla con amigas (con algunas he hecho trueques al respecto y es súper útil). Además, existen un montón de lugares que reciben ropa (iglesias, refugios, etc), pero lo importante es que esté EN BUEN ESTADO.

Por otro lado, puedes venderla en internet y así sacar unos piticlines para ti. Existen páginas expertas donde puedes poner tu ropa, como Renueva Tu Closet, FeriaFerió y Prilov.

~ Con la ropa más o menos/en mal estado: Por nada del mundo la botes a la basura. La industria textil es de las más contaminantes, siendo la responsable de un 10% de las emisiones de gases de carbono a nivel mundial.

Año a año son miles de toneladas que terminan en la basura, siendo súper difíciles de descomponer -hasta 400 años toma el poliéster o el nylon-. Si quieres conocer más al respecto, te dejo aquí este reportaje de La Tercera que lo explica muy bien.

Existen dos grandes retailers en Chile que se llevan la ropa usada en mal estado a cambio de un descuento para ti (win para el planeta, win para ti). El primero es París, y su campaña anual Ropa x Ropa reúne cada año cerca de 700 toneladas, y te da un descuento del 30% para que vuelvas a comprar algo que te guste. Ojo para cuando se active este 2018!

En tanto, H&M tiene su iniciativa permanente Conscious, que entrega a una empresa la ropa en desuso que sus clientes llevan. Lo rescatable, se lleva a tiendas de segunda mano, mientras que lo que no, se lleva a plantas de reciclaje donde se rescatan incluso los metales de broches y cierres. En Chile, las tiendas de H&M reciben esta ropa y te entregan un descuento (no estoy segura si es un 10%, 15% o 20% depende de la época), y tienen una línea de ropa creada con materiales reciclados de otras prendas antiguas ¿qué mejor?

Ya lo sabes: tu clóset quedará limpio y tu ropa puede tener una segunda oportunidad, ya sea en el clóset de alguien más o transformándose en nuevas prendas. Lo que es yo, este martes 9 de enero desde las 00.00 hrs publicaré en mi Instagram Stories todas las prendas que saqué del clóset para que así tengan una nueva dueña ¡Atenti porque van precios súper baratos!

¿Cómo lo hacen ustedes para limpiar su clóset? Cuéntenme en los comentarios!!

Cami Navarrete

Mami chula de este blog. Periodista picá a fashonblagger que gusta hacer reviews de productos de belleza, ir a conciertos, bailar en el agua y los perritos.

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