Bolivia Te Amo, parte 1 | Lo básico y la llegada a La Paz

Lo bonito de los viajes es que conoces gente bacán. A veces, tan bacán, que te terminas apegando mucho, creas lazos brutales de amistad y haces promesas como que te verás con esa persona al menos una vez al año. Eso es lo que me llevó a La Paz, Bolivia.

Primero (y arriesgando varias amistades en el camino), debo confesar: Bolivia me tincaba cero. Crecí en una familia de folcloristas donde la cultura altiplánica estaba siempre presente, así que nunca me llamó la atención. Sin embargo, el año pasado me tocaba ir a mí a ver a mi amigo Pablo, que vive en La Paz, así que tomé un avión (PEOR IDEA) y me fui a verlo. Y FUE MUY BACÁN.

Disclaimer: Cada vez que presento a mi amigo me dicen “ay pero no parece boliviano”, y con respecto a eso sólo quiero decir una cosa: estamos en 2018 y somos un mundo globalizado. Creer que alguien es de un lugar en específico por cómo se ve, en esta era, es irrisorio.

Apenas me compré los pasajes (me costaron como 90 lucas en CyberMonday, de Santiago a La Paz), me puse a averiguar con gente que ya había ido para hacerme una idea de cómo iba a ser todo, pero la verdad es que siempre es mejor vivirlo por uno mismo.

LO BÁSICO

Dónde está y cómo llegar

Suena obvio porque es un país vecino al nuestro, pero está en la zona centro occidental de América del Sur, y es mayoritariamente altiplánico. Desde Chile, se llega por tierra (hay 7 pasos habilitados para ello) o en avión. Yo tomé un vuelo con escala en Iquique, y les digo aquí y ahora: ES LA PEOR IDEA IR EN AVIÓN (si eres débil como yo). Más adelante les cuento por qué.
P.d. NO COMPREN MAPAS, LOS DAN GRATIS.

Capital, demografía, presidente

No muchos lo saben, pero digamos que Bolivia tiene dos capitales: Sucre (histórica y constitucional) y La Paz (que es la sede del gobierno). Son 11 millones de personas y es un país con estado plurinacional. Su presi es Evo Morales (al menos hasta 2018) y tienen como idioma oficial el español y otras 30 lenguas autóctonas (entre ellas, quechua, aymara y guaraní). Si van, acostúmbrense a escuchar hablar a los residentes en varias lenguas diferentes.

Moneda y cómo anda el cambio con CLP

La moneda de Bolivia es el boliviano (ERF). Y el cambio con pesos chilenos a muchos les preocupa, obviamente. Pero sépanlo: para los chilenos es muy barato. MUY. Al momento de mi viaje (octubre 2017) el cambio estaba a 1 BOL = 92 CLP, así que filo, calculé todo como si fuera por 100 (igual siempre calculaba de más, así que no me quedé corta de lucas). El cambio sigue similar, así que no debería haber tanta diferencia.

La comida es barata (y el copete también): un plato de comida (cena o almuerzo) + bebida + ensalada + postre no salía más de 3 mil 500 pesos. Eso sí, me di un gusto y fui a un restorán pituco a comer cosas raras y pedí lo más caro. Gasté 14 mil pesos, y pedí agua y postre aparte. Como dato curioso: Casa&Ideas es carísimo. Como un 70% más caro que acá. Y la ropa nueva de multitiendas es malita, así que recomiendo ir a la Feria de El Alto (de la cual me explayaré más adelante).

En cuanto a los souvenirs, me traje la vida. Y no escatimé en tours, experiencias ni alojamiento, del que les hablo a continuación:

El alojamiento

Como fui a ver a mi amigo, gasté muy poco en este ítem. Sin embargo, los primeros tres días me quedé en un hostal en pleno centro turístico de La Paz, en la calle Sagárnaga, al lado del Paseo de Las Brujas y de la Capilla de Las Almas de San Francisco (el Papa pasó por ahí hace no mucho). Literal, me costó 12 mil pesos y lo reservé desde Chile, pero pagué allá (hola, Booking!). Era una pieza compartida de 4 camas, con baño compartido y desayuno completísimo incluido. Por suerte, sólo tuve de compañero a Lars, un alemán de 40 y algo que estaba demasiado apunado para salir a la calle y llevaba 4 meses viajando por Perú, Ecuador y Bolivia. Todo bien de todas formas, muy limpio el lugar, rica la comida y la cama era cómoda igual.

En ese barrio hay harta vida nocturna; de hecho fui a un bar irlandés sola y terminé tomando cerveza con unos ingleses que estaban viendo una repetición de la Champions.

Cabe destacar que en el hostal tienen una botella de oxígeno en caso de que llegues ahogadísimo. El hostal está en un piso 2, y en La Paz no hay nada plano, así que básicamente o te acostumbras o están en plena puna todo el rato.

Los lugares que visité

Como en verdad sólo me interesaba compartir con Pablo, planifiqué muy poco de ir a otros lugares alrededor de La Paz. Sólo estuve allí, recorriendo la ciudad como una local, además de ir a Uyuni, el salar más grande du mundo (y que vale totalmente el esfuerzo). Igual quedé con muchas ganas de ir a Cochabamba (porque se come riqui) y a Santa Cruz (porque me han contado que es como un país diferente), además de internarme en la selva y esas cosas. Básicamente, tengo que volver (upsi qué lata jijiji) pero cuando vaya de nuevo voy a planificarme mejor y con más tiempo.

La gente

Los amo. A todos y cada uno de los bolivianos que me crucé y me ayudaron, orientaron y atendieron ya fuera en museos, tiendas, restaurantes y panoramas. En general, las personas son muy amables, y siempre tienen buena disposición de ayudar. Los que no hablaban español, pedían ayuda por mí. Igual me dio risa que el 90% de la gente que se me acercó, pensaban que era gringa y me hablaban en inglés. Debe haber sido porque me fui recién peliteñida gris.

El clima (en octubre/noviembre)

Muy altiplánico todo. Aparte todo es muy desértico, ergo, seco y brillante. Estuve con gafas la mayor parte del tiempo y el bloqueador es fundamental (aunque el sol no quema tan fuerte, al menos en La Paz). De día, la máxima llegaba a 27/28 grados, y de noche se supone que había hasta -4 grados, pero nunca sentí frío. A veces hay mucho viento también, pero no es para morirse.

El transporte en la ciudad

Hay muuuchas opciones, pero las principales, aparte del taxi son: los mini: que son furgones, con distintos recorridos, donde caben como 15 personas; el Pumakatari, un bus enorme ultra moderno y con wifi que recorre las principales arterias de La Paz; el teleférico, que es como el metro de La Paz, tienen que subirse a TODAS las líneas; los micros, que son micros como las de “provincia” de Chile, pero muchísimo más antiguas y ruidosas; y los trufis, que son como colectivos (es decir, taxis con un recorrido predeterminado).

Lo primero que aprendí en este viaje: si no llevan botella de oxígeno o no están acostumbrados a los cambios bruscos de altura, NO LLEGUEN EN AVIÓN. Apenas aterrizamos y abrieron la puerta, me empecé a sentir rarita, y pensé que era una crisis de pánico pero nope, era una puna brutal. Decirles que caminé lentísimo, respirando con calma, llegué a migración y no sentía las piernas. Apenas me timbraron el pasaporte pasé a enfermería. Me revisaron la saturación de oxígeno y tenía 60% (lo normal es 99-100, cuando me dan crisis de asma llego a 70%). Apenas me estabilizaron, compré un mapa (WRONG, los regalan en todas partes) y tomé un taxi para ir al hostal.

El aeropuerto está en El Alto, que es una ciudad distinta a La Paz. Está a más de 4 mil metros de altura (La Paz oscila entre los 3 mil y 3.600), y es una especie de meseta gigante. Desde allí al centro de La Paz, son como 40 a 50 minutos, y en taxi me salió 60 bolivianos (6 luquitas). Hay también una micro, pero si es la primera vez que van, recomiendo mucho invertir en el taxi.

Como llegué tipo 20 hrs a la ciudad, me instalé, cambié plata y me fui a cenar. Hubo harta actividad hasta tarde porque era sábado, pero es oscurísimo así que caminé rapidito al hogar tempral.

La puna es brígida

Día 2 en La Paz, bajé tempranísimo a por desayuno para ver si alcanzaba a llegar a la misa y obviamente al segundo paso que dí, me apuné OTRA VEZ. Yo que soy santiaguina adoptada,  no camino, CORRO, así que sufrí un montón. Me demoré toda la mañana en recorrer un par de cuadras (porque todo es en cerro) y me perdí un rato, así que me metí a todos los museos que pillé. Obvio que para extranjeros es más caro que para bolivianos (que incluso a algunos entran gratis), y fue en uno de los museos donde me convidaron por primera vez hoja de coca. Es malísima, y tienes que masticarla y dejarla a un lado en la boca, pero de verdad funciona (no sé si tanto conmigo pero me ayudó ene). Como es un estimulante, ojo con masticarla muy tarde o no vas a poder dormir.

Creo que eso es todo lo básico que deben saber de Bolivia. Tanto a la ciudad, la comida, a las experiencias y a Uyuni les dedicaré posts aparte, así que ojely si es que les interesa este destino que aparte de cercano y barato, es muy interesante de ver <3

SIGUIENTE POST => Cholitas wrestling y el centro! [PRONTO!]

Cami Navarrete

Mami chula de este blog. Periodista picá a fashonblagger que gusta hacer reviews de productos de belleza, ir a conciertos, bailar en el agua y los perritos.

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